
Crecen los conflictos sociales y la tensión en las provincias gobernadas por aliados del presidente Milei a nivel nacional
La tensión se manifiesta en dos frentes principales en estas provincias:
Catamarca: Docentes autoconvocados en conflicto y en vigilia permanente con cortes de ruta en toda la provincia.
Jujuy: Conflicto policial en puerta y escándalo con salarios abultados solo para la cúpula de mando. Tensión a punto de medidas de fuerza
Santa Fe: Se reportaron revueltas de agentes policiales exigiendo mejoras salariales y atención a la salud mental. Estos conflictos reflejan una presión interna fuerte sobre los recursos provinciales, a pesar del apoyo político al gobierno nacional.
El inicio del ciclo lectivo en Santa Fé ha estado marcado por paros masivos en varios distritos, lo que genera un conflicto social directo con las familias y el sistema educativo.
Tensión Política y Financiera con la Nación:
Gobernadores que acompañan la línea del gobierno nacional (como los de Mendoza y Chaco) han manifestado fricciones con el Ejecutivo central.
El principal punto de roce es la asignación de fondos y la ejecución de obras públicas. La disputa por los recursos federales genera tensión constante, ya que las provincias necesitan esos fondos para sostener el gasto social y evitar conflictos internos. Un ejemplo extremo de esta disputa fue la intervención del Puerto de Ushuaia, vista por algunos como un ataque a la autonomía provincial, aunque Tierra del Fuego no es necesariamente gobernada por un aliado directo de Milei, ilustra la tensión general sobre la distribución de poder y recursos.
Tucumán: Continúan los despidos en el Parque Industrial de la provincia. Crecen las protestas contra Jaldo y Milei. La situación es caótica para el parque industrial, indicaron referentes gremiales.
En resumen, aunque políticamente alineados, los gobernadores aliados enfrentan la presión social derivada de la situación económica (paros, reclamos salariales) y la negociación constante por recursos con el gobierno central.